Recuerdas cuando era solo un sueño... Las ganas que teníamos los dos de estar juntos, llantos, alegrías... Tantos sueños por cumplir y ahora miran quien lo diría ¿verdad? desempaquetando mis cosas en tu casa... Me siento una intrusa en tu vida. Pero me gusta, ¿sabes por qué? porque ahora siento que si participo en tu vida, no como antes... Creía cuando peor estaba que sería una muñeca hinchable barata... Por mucho que dijeras... Pero así me sentía, que te perdería que todo se iría al traste y yo con él de la mano a la basura de los sueños sin cumplir... Sé que no debía sentirme así pero no podía evitarlo a veces... Pensaba cosas, cosas malas de que me harías daño... Cosas que a veces te contaba, otras no, etc.
Pero eso ya no importa, ahora estoy aquí, me equivoqué en lo malo y me alegro porque eso hace que ahora esté aquí cumpliendo un sueño contigo y me gusta. Estoy en mi tierra, en mi lugar, mi sitio en el mundo porque estás tú aquí y sé que existes.
Te quiero.
-Mi niña, ¿tan mal te llegaste a sentir? ¿por qué no me lo contaste?
-Qué más da... No podías hacer nada.
-Pero no sé.
-Tus palabras me ayudaban, sí, pero necesitaba actos y eso no podías hacerlo.
-Pero ahora sí y te prometo que lo compensaré.
Ellos continúan desempaquetando objetos, cajas y recuerdos de un pasado sin el otro que ahora se está llenado, entre besos y abrazos el tiempo agotan sin importarle el mañana, porque ahora están juntos.
''En memoria de aquella vez que me dijiste si me iría contigo y dije que sí. Este será nuestro futuro. Te quiero Juan de Dios.''
Tardes de verano
lunes, 25 de febrero de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
XV -Música
Con ella en nuestro comienzo me dijiste lo que soy para ti,
y hoy por primera vez en este infierno vi por primera vez la luz a la que amamos y demostramos nuestro amor,
la luna,
y sin a penas darme cuenta me he puesto a cantarle pensando que tu me escuchas.
Está tan brillante esta noche... Pero tú brillas más que ella.
-sé que no canto bien, pero me encanta cantarte y hacerte bailar ¿bailas conmigo?
Toma su mano y salen a fuera, la arena fría de la playa hace que su piel se erize, sonriente da vueltas enrollándose como un yo-yo en su brazo. Su pecho cálido, tan duro... Que hace que te sientas tan segura, protegida, a salvo.
-No consigo decidirme... ¿Cuál canto?
- La que tu prefieras princesa.
Apoya la barbilla en su pecho y de puntillas se alza y le besa. Mira esos ojos de tanto le enamoran y le sonríe.
''-Ven aquí, no digas nada.
No hace falta, que la noche ya
aprendió de tus silencios
y a descifrar nuestros cuerpos.
Derrumbemos las cautelas,
compañera estoy perdido y ya
para tener miedo es tarde.
Bendito azar es encontrarte .''
y hoy por primera vez en este infierno vi por primera vez la luz a la que amamos y demostramos nuestro amor,
la luna,
y sin a penas darme cuenta me he puesto a cantarle pensando que tu me escuchas.
Está tan brillante esta noche... Pero tú brillas más que ella.
-sé que no canto bien, pero me encanta cantarte y hacerte bailar ¿bailas conmigo?
Toma su mano y salen a fuera, la arena fría de la playa hace que su piel se erize, sonriente da vueltas enrollándose como un yo-yo en su brazo. Su pecho cálido, tan duro... Que hace que te sientas tan segura, protegida, a salvo.
-No consigo decidirme... ¿Cuál canto?
- La que tu prefieras princesa.
Apoya la barbilla en su pecho y de puntillas se alza y le besa. Mira esos ojos de tanto le enamoran y le sonríe.
''-Ven aquí, no digas nada.
No hace falta, que la noche ya
aprendió de tus silencios
y a descifrar nuestros cuerpos.
Derrumbemos las cautelas,
compañera estoy perdido y ya
para tener miedo es tarde.
Bendito azar es encontrarte .''
martes, 15 de enero de 2013
Tardes de verano XIV
En sueños contigo
Es de noche, ella está terminando de hacer la cena. Su chico a punto de llegar de trabajar. Hoy a llovido, las calles están mojadas, las flores húmedas y ella ansiosa de que llegue su amado.
Jamás había cocinado para alguien; bueno sí, pero no algo decende de verdad... Se oye el ascensor, mira el reloj, van a ser las diez 'debe de ser él' pone los platos en la mesa que compraron ayer. No tiene televisor aún, pero no les importa mucho... Con tener lo necesario de momento. Se oye como mete la llave y gira, la puerta se abre corre hacía él salta en sus brazos y le planta un beso en la boca. - Te quiero mi amor. Y lo estruja entre sus brazos. - Yo también te quiero mi niña. - ¿Qué tal tu día? Ella sonríe, está algo nerviosa por si le gustará la cena que le ha preparado. - Bien ¿y tú princesa? Deja las cosas sobre una silla, se quita los zapatos y la chaqueta empapada de la lluvia que había caído. -Bien, te he hecho una cenita y no sí te gustará... La abraza y reposa sobre sus hombros. -Mi niña, cualquier cosa que tu hagas me gusta, ya lo sabes. Le devuelve el abrazo. -Venga, cena y nos vamos a dormir que estarás cansado mi amore... Se sienta cada uno en un lado de la diminuta mesita dulcemente adornada y cenan juntos mientras comparten risas y mimos, cuentan como a sido su día...
''Buenas noches princesa.''
Es de noche, ella está terminando de hacer la cena. Su chico a punto de llegar de trabajar. Hoy a llovido, las calles están mojadas, las flores húmedas y ella ansiosa de que llegue su amado.
Jamás había cocinado para alguien; bueno sí, pero no algo decende de verdad... Se oye el ascensor, mira el reloj, van a ser las diez 'debe de ser él' pone los platos en la mesa que compraron ayer. No tiene televisor aún, pero no les importa mucho... Con tener lo necesario de momento. Se oye como mete la llave y gira, la puerta se abre corre hacía él salta en sus brazos y le planta un beso en la boca. - Te quiero mi amor. Y lo estruja entre sus brazos. - Yo también te quiero mi niña. - ¿Qué tal tu día? Ella sonríe, está algo nerviosa por si le gustará la cena que le ha preparado. - Bien ¿y tú princesa? Deja las cosas sobre una silla, se quita los zapatos y la chaqueta empapada de la lluvia que había caído. -Bien, te he hecho una cenita y no sí te gustará... La abraza y reposa sobre sus hombros. -Mi niña, cualquier cosa que tu hagas me gusta, ya lo sabes. Le devuelve el abrazo. -Venga, cena y nos vamos a dormir que estarás cansado mi amore... Se sienta cada uno en un lado de la diminuta mesita dulcemente adornada y cenan juntos mientras comparten risas y mimos, cuentan como a sido su día...
''Buenas noches princesa.''
lunes, 14 de enero de 2013
Tardes de verano XIII
En sueños contigo
-¡Cojeme! No me sueltes nunca, por favor. -¿cómo quieres que suelte a la chica más preciosa que he visto? -No lo sé. Le rodea con los brazos y le besa. - A lo mejor quieres quitarte a esta vaca de encima. Los dos se rien y se vuelven a besar. - ¿Qué te parecen estas cortinas? Quedan bastante bien ¿no? - Van a juego con el estilo ''hippie'' que le has dado al piso. - ¿no te gusta? -Sí, pero no sabia que te iba este rollo. Siempre me sorprendes. - Príncipe, cállate. ¿Bailamos? - No hay música. - Sí, la hay.
''Abrazos, vueltas y más amor. Porque te quiero mi vida, quédate conmigo, no me dejes. Porque te amo, mi dulce soñador.''
-Nuestro hogar.
-¡Cojeme! No me sueltes nunca, por favor. -¿cómo quieres que suelte a la chica más preciosa que he visto? -No lo sé. Le rodea con los brazos y le besa. - A lo mejor quieres quitarte a esta vaca de encima. Los dos se rien y se vuelven a besar. - ¿Qué te parecen estas cortinas? Quedan bastante bien ¿no? - Van a juego con el estilo ''hippie'' que le has dado al piso. - ¿no te gusta? -Sí, pero no sabia que te iba este rollo. Siempre me sorprendes. - Príncipe, cállate. ¿Bailamos? - No hay música. - Sí, la hay.
''Abrazos, vueltas y más amor. Porque te quiero mi vida, quédate conmigo, no me dejes. Porque te amo, mi dulce soñador.''
-Nuestro hogar.
Tardes de verano XII
En sueños contigo.
Es por la mañana, ella está en la cama, de momento es el único mueble que adorna el apartamento. Se levanta, va a la cócina y ve que tiene el café hecho, unas tostadas con mantequilla adornadas con dulce mermelada de fresa. Oye que hay agua que cae del baño, entra y ve a su hombre, apoyada en el marco de la puerta sonríe. Él se siente observado y se gira, la ve, le devuelve la sonrisa -Buenos días princesa, no te quise molestar así que no te he despertado... -Tranquilo, pero sabes que quiero que me levantes porque me gusta despedirme antes de que te vayas a trabajar, mi amor. - ¿Quieres ducharte conmigo? Asiente con la cabeza. Abre la mampara de la ducha y observa como su pequeña compalera se desnuda, él le hace un hueco en la estrécha ducha. La rodea con sus brazos y los dos desnudos bajo la cálida agua se dan un abrazo infinito. - Te quiero J.
Es por la mañana, ella está en la cama, de momento es el único mueble que adorna el apartamento. Se levanta, va a la cócina y ve que tiene el café hecho, unas tostadas con mantequilla adornadas con dulce mermelada de fresa. Oye que hay agua que cae del baño, entra y ve a su hombre, apoyada en el marco de la puerta sonríe. Él se siente observado y se gira, la ve, le devuelve la sonrisa -Buenos días princesa, no te quise molestar así que no te he despertado... -Tranquilo, pero sabes que quiero que me levantes porque me gusta despedirme antes de que te vayas a trabajar, mi amor. - ¿Quieres ducharte conmigo? Asiente con la cabeza. Abre la mampara de la ducha y observa como su pequeña compalera se desnuda, él le hace un hueco en la estrécha ducha. La rodea con sus brazos y los dos desnudos bajo la cálida agua se dan un abrazo infinito. - Te quiero J.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Tardes de verano
En sueños contigo XI
Conversaciones pasadas.
-No estés mal mi príncipe ¿Sabes por qué?
-¿Por qué mi amor?
-Porque tú eres de un mundo perfecto que nadie conoce, que solo yo he visto... Aunque estemos lejos ahora yo sé que un día nos veremos podré tocar esa piel de seda, perla blanca que te cubre, podré besar tus labios de fresa y probar la miel que sale de ti. Porque cada noche que pasa y me llevas a nuestro cielo te noto más cerca de mí... ¿Seré un ilusa por creer que esperarás? Que esperarás a que el tiempo pase hasta que nos reencontremos.
Porque, tú eres esa parte que me robaron al nacer y quiero volver a unirnos para volver a ser uno y así fundirme en ti y que por mucho que pase... No perderte jamás porque ya estaré en ti, en tu interior y no podrás deshacerte de mí nunca.
Conversaciones pasadas.
-No estés mal mi príncipe ¿Sabes por qué?
-¿Por qué mi amor?
-Porque tú eres de un mundo perfecto que nadie conoce, que solo yo he visto... Aunque estemos lejos ahora yo sé que un día nos veremos podré tocar esa piel de seda, perla blanca que te cubre, podré besar tus labios de fresa y probar la miel que sale de ti. Porque cada noche que pasa y me llevas a nuestro cielo te noto más cerca de mí... ¿Seré un ilusa por creer que esperarás? Que esperarás a que el tiempo pase hasta que nos reencontremos.
Porque, tú eres esa parte que me robaron al nacer y quiero volver a unirnos para volver a ser uno y así fundirme en ti y que por mucho que pase... No perderte jamás porque ya estaré en ti, en tu interior y no podrás deshacerte de mí nunca.
sábado, 1 de diciembre de 2012
Tardes de verano
En sueños contigo (La primera vez que nos vimos) X
Aeropuerto.
(Esperando...)
Llega y le ve... Para nada una decepción, si no, una alegría un brillo en el fondo del corazón. Se ven, no dicen nada. Le ayuda con las maletas y lo guía hasta el coche, en él, sus padres, para él, sus 'suegros' Ni un -hola- solo asentir con la cabeza.
En el coche, con los corazones que se oyen en el ambiente del palpito tan fuerte que sufren en ese instante... Al cabo de media hora de camino la madre mientras observa el paisaje ya visto varias veces pregunta; - ¿Y tienes habitación de hotel, oh...? Alza la vista de la alfombrilla y sin tan siquiera pensar y haber oído lo que le preguntaban... Responde; - Sí, tengo pero primero vayamos a comer... Y vuelve la vista a la alfombrilla gris, en realidad no está pensando en nada, ni si ella tiene dudas, o si en realidad no le gusta... Tan solo esa sensación extraña de euforia, desconcierto, mareos por el viaje, las ganas de mear por las prisas, el temblor de las piernas por los nervios... En la vista a la alfombrilla ve junto a su pie izquierdo los tacones marrones que ella lleva con sus uñas pintadas de rojo carmín, con la forma que dibuja el pie por la altura y el tatuaje que se ve en el tobillo. Al ver su pie, el pie de ella; no puede evitar subir por la pierna, ver la rodilla, ver los finos muslos de la diva con la que soñaba... Ver cómo esconde sus manos entre sus piernas mirando por la ventanilla, ni le mira.
Al final se rinde, y toca sin tocar el muslo, tira del vestido y le coge la mano. La envuelve en la suya y la deja sellada bajo su custodia, a todo esto ella mira la mano, aún sigue sin mirarle a la cara... Al cogerse los dos de la mano, un color rojizo tiñen ambas mejillas de los dos y como críos sonríen como si hicieran algo malo... Travieso... Él acerca su cara a la de ella, mira sus ojos... Sus labios, ella gira su cara un segundo y le mira a los ojos y en seguida se vuelve a girar. Acerca sus labios a las rosadas mejillas que brillan por la luz que entra por la ventana del coche... Y la besa, un beso pequeño, dulce y tierno.
No hace falta más para saber todos los sentimientos y mensajes que ese pequeño beso llevaba guardado en el sello de los labios de su amado.
Ella en sincronía con él al sentir la proximidad había cerrado sus ojos y todo aquello que el beso llevaba lo vio en su cabeza y lo supo, supo todo lo que decía con él, con el beso, con su beso.
Alza la otra mano y acaricia la que no puede besar le mira a los ojos y con una sonrisa en la cara le dice en un susurro; - Preciosa... Ella sonríe y coge la mano de él, la que sella sus manos en esa unión y la acaricia, le mira y le vuelve a sonreír.
No hace falta más, sabe que a sido lo mismo para él.
Ya que aun que no se han dicho nada, en ese justo instante ambos han visto que aun que no se vea por fuera y los demás crean que a sido un ''error'' ellos en su interior, con esa única mirada han visto como el otro en el fondo de su corazón están ambos llorando de alegría y satisfacción por poder por fin tocar la piel y besar los labios para demostrarse en gestos físicos su mutuo amor y deseo de tenerse cerca, hasta la muerte.
Aeropuerto.
(Esperando...)
Llega y le ve... Para nada una decepción, si no, una alegría un brillo en el fondo del corazón. Se ven, no dicen nada. Le ayuda con las maletas y lo guía hasta el coche, en él, sus padres, para él, sus 'suegros' Ni un -hola- solo asentir con la cabeza.
En el coche, con los corazones que se oyen en el ambiente del palpito tan fuerte que sufren en ese instante... Al cabo de media hora de camino la madre mientras observa el paisaje ya visto varias veces pregunta; - ¿Y tienes habitación de hotel, oh...? Alza la vista de la alfombrilla y sin tan siquiera pensar y haber oído lo que le preguntaban... Responde; - Sí, tengo pero primero vayamos a comer... Y vuelve la vista a la alfombrilla gris, en realidad no está pensando en nada, ni si ella tiene dudas, o si en realidad no le gusta... Tan solo esa sensación extraña de euforia, desconcierto, mareos por el viaje, las ganas de mear por las prisas, el temblor de las piernas por los nervios... En la vista a la alfombrilla ve junto a su pie izquierdo los tacones marrones que ella lleva con sus uñas pintadas de rojo carmín, con la forma que dibuja el pie por la altura y el tatuaje que se ve en el tobillo. Al ver su pie, el pie de ella; no puede evitar subir por la pierna, ver la rodilla, ver los finos muslos de la diva con la que soñaba... Ver cómo esconde sus manos entre sus piernas mirando por la ventanilla, ni le mira.
Al final se rinde, y toca sin tocar el muslo, tira del vestido y le coge la mano. La envuelve en la suya y la deja sellada bajo su custodia, a todo esto ella mira la mano, aún sigue sin mirarle a la cara... Al cogerse los dos de la mano, un color rojizo tiñen ambas mejillas de los dos y como críos sonríen como si hicieran algo malo... Travieso... Él acerca su cara a la de ella, mira sus ojos... Sus labios, ella gira su cara un segundo y le mira a los ojos y en seguida se vuelve a girar. Acerca sus labios a las rosadas mejillas que brillan por la luz que entra por la ventana del coche... Y la besa, un beso pequeño, dulce y tierno.
No hace falta más para saber todos los sentimientos y mensajes que ese pequeño beso llevaba guardado en el sello de los labios de su amado.
Ella en sincronía con él al sentir la proximidad había cerrado sus ojos y todo aquello que el beso llevaba lo vio en su cabeza y lo supo, supo todo lo que decía con él, con el beso, con su beso.
Alza la otra mano y acaricia la que no puede besar le mira a los ojos y con una sonrisa en la cara le dice en un susurro; - Preciosa... Ella sonríe y coge la mano de él, la que sella sus manos en esa unión y la acaricia, le mira y le vuelve a sonreír.
No hace falta más, sabe que a sido lo mismo para él.
Ya que aun que no se han dicho nada, en ese justo instante ambos han visto que aun que no se vea por fuera y los demás crean que a sido un ''error'' ellos en su interior, con esa única mirada han visto como el otro en el fondo de su corazón están ambos llorando de alegría y satisfacción por poder por fin tocar la piel y besar los labios para demostrarse en gestos físicos su mutuo amor y deseo de tenerse cerca, hasta la muerte.
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