En sueños contigo
Es de noche, ella está terminando de hacer la cena. Su chico a punto de llegar de trabajar. Hoy a llovido, las calles están mojadas, las flores húmedas y ella ansiosa de que llegue su amado.
Jamás había cocinado para alguien; bueno sí, pero no algo decende de verdad... Se oye el ascensor, mira el reloj, van a ser las diez 'debe de ser él' pone los platos en la mesa que compraron ayer. No tiene televisor aún, pero no les importa mucho... Con tener lo necesario de momento. Se oye como mete la llave y gira, la puerta se abre corre hacía él salta en sus brazos y le planta un beso en la boca. - Te quiero mi amor. Y lo estruja entre sus brazos. - Yo también te quiero mi niña. - ¿Qué tal tu día? Ella sonríe, está algo nerviosa por si le gustará la cena que le ha preparado. - Bien ¿y tú princesa? Deja las cosas sobre una silla, se quita los zapatos y la chaqueta empapada de la lluvia que había caído. -Bien, te he hecho una cenita y no sí te gustará... La abraza y reposa sobre sus hombros. -Mi niña, cualquier cosa que tu hagas me gusta, ya lo sabes. Le devuelve el abrazo. -Venga, cena y nos vamos a dormir que estarás cansado mi amore... Se sienta cada uno en un lado de la diminuta mesita dulcemente adornada y cenan juntos mientras comparten risas y mimos, cuentan como a sido su día...
''Buenas noches princesa.''
martes, 15 de enero de 2013
lunes, 14 de enero de 2013
Tardes de verano XIII
En sueños contigo
-¡Cojeme! No me sueltes nunca, por favor. -¿cómo quieres que suelte a la chica más preciosa que he visto? -No lo sé. Le rodea con los brazos y le besa. - A lo mejor quieres quitarte a esta vaca de encima. Los dos se rien y se vuelven a besar. - ¿Qué te parecen estas cortinas? Quedan bastante bien ¿no? - Van a juego con el estilo ''hippie'' que le has dado al piso. - ¿no te gusta? -Sí, pero no sabia que te iba este rollo. Siempre me sorprendes. - Príncipe, cállate. ¿Bailamos? - No hay música. - Sí, la hay.
''Abrazos, vueltas y más amor. Porque te quiero mi vida, quédate conmigo, no me dejes. Porque te amo, mi dulce soñador.''
-Nuestro hogar.
-¡Cojeme! No me sueltes nunca, por favor. -¿cómo quieres que suelte a la chica más preciosa que he visto? -No lo sé. Le rodea con los brazos y le besa. - A lo mejor quieres quitarte a esta vaca de encima. Los dos se rien y se vuelven a besar. - ¿Qué te parecen estas cortinas? Quedan bastante bien ¿no? - Van a juego con el estilo ''hippie'' que le has dado al piso. - ¿no te gusta? -Sí, pero no sabia que te iba este rollo. Siempre me sorprendes. - Príncipe, cállate. ¿Bailamos? - No hay música. - Sí, la hay.
''Abrazos, vueltas y más amor. Porque te quiero mi vida, quédate conmigo, no me dejes. Porque te amo, mi dulce soñador.''
-Nuestro hogar.
Tardes de verano XII
En sueños contigo.
Es por la mañana, ella está en la cama, de momento es el único mueble que adorna el apartamento. Se levanta, va a la cócina y ve que tiene el café hecho, unas tostadas con mantequilla adornadas con dulce mermelada de fresa. Oye que hay agua que cae del baño, entra y ve a su hombre, apoyada en el marco de la puerta sonríe. Él se siente observado y se gira, la ve, le devuelve la sonrisa -Buenos días princesa, no te quise molestar así que no te he despertado... -Tranquilo, pero sabes que quiero que me levantes porque me gusta despedirme antes de que te vayas a trabajar, mi amor. - ¿Quieres ducharte conmigo? Asiente con la cabeza. Abre la mampara de la ducha y observa como su pequeña compalera se desnuda, él le hace un hueco en la estrécha ducha. La rodea con sus brazos y los dos desnudos bajo la cálida agua se dan un abrazo infinito. - Te quiero J.
Es por la mañana, ella está en la cama, de momento es el único mueble que adorna el apartamento. Se levanta, va a la cócina y ve que tiene el café hecho, unas tostadas con mantequilla adornadas con dulce mermelada de fresa. Oye que hay agua que cae del baño, entra y ve a su hombre, apoyada en el marco de la puerta sonríe. Él se siente observado y se gira, la ve, le devuelve la sonrisa -Buenos días princesa, no te quise molestar así que no te he despertado... -Tranquilo, pero sabes que quiero que me levantes porque me gusta despedirme antes de que te vayas a trabajar, mi amor. - ¿Quieres ducharte conmigo? Asiente con la cabeza. Abre la mampara de la ducha y observa como su pequeña compalera se desnuda, él le hace un hueco en la estrécha ducha. La rodea con sus brazos y los dos desnudos bajo la cálida agua se dan un abrazo infinito. - Te quiero J.
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